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El rechazo de las cucarachas al azúcar dificulta el control de sus plagas

Problemas con la aplicación de geles insecticidas en el control de plagas de cucarachas

12 Junio, 2019

La aplicación de geles insecticidas es uno de los métodos más habituales y eficaces que actualmente se usan para eliminar las plagas de cucarachas. Se trata de cebos alimenticios que llevan en su composición una materia activa insecticida, entre otros elementos. Los geles se aplican de manera localizada, en aquellos lugares infestados por las cucarachas, lo más cerca posible a sus refugios. Los insectos, al alimentarse de ellos, mueren al cabo de un tiempo. Hay que tener en cuenta que hasta que esto ocurre y después de ingerir el producto, las cucarachas vomitan y defecan. De esta forma, otras cucarachas pueden terminar nutriéndose con estos restos. Es por ello que suelen tener un efecto insecticida amplificado, conocido como efecto cascada o dominó. Se utilizan para combatir a todas las especies plaga más habituales, tanto cucarachas alemanas (Blatella germanica), cucarachas negras (Blatta orientalis) como cucarachas americanas (Periplaneta americana).

Lógicamente, para que un gel insecticida sea efectivo, debe ser lo suficientemente atrayente para las cucarachas. Por muy potente que sea la materia activa que lo componga, si no es ingerido por éstas, el tratamiento químico no será eficaz. Por ello, además de la sustancia insecticida, los geles están formulados con otros componentes, azúcares principalmente, para que resulten apetentes. Es precisamente aquí donde surge un problema que complica el control de las plagas de estos insectos mediante este tipo de productos. Ciertas poblaciones de cucarachas muestran repulsión por algunos de estos componentes de atracción de los geles.

En el año 1993 se detectó en EEUU la primera población de cucarachas alemanas que presentaba aversión alimentaria a componentes de ciertos tipos de cebos insecticidas en forma de gel. Como consecuencia de ello, el rendimiento del tratamiento se reducía muy significativamente, puesto que las cucarachas no consumían el producto. En un principio, este fenómeno estaba muy localizado. Sin embargo, con el tiempo, se fue extendiendo hacia diferentes áreas geográficas del país americano. Los expertos pensaron que se debía a resistencias adquiridas frente a los ingredientes activos; pero se dieron cuenta de que ocurría al utilizar geles con diferentes materias insecticidas. Se inició entonces una investigación para determinar las causas exactas, para lo cual se recolectaron ejemplares de cucarachas de distintas localizaciones. Tras un largo estudio, se comprobó que el problema se debía a cambios en el comportamiento de las cucarachas y no a resistencias a los insecticidas.

En el año 2013, un grupo de investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte dieron con el quid de la cuestión. En un estudio publicado en Science, expusieron que las cucarachas que muestran este comportamiento lo hacen por rechazo a los componentes azucarados de los geles. La glucosa y otros azúcares son compuestos que normalmente les resultan atractivos, de ahí que se utilicen en la formulación de estos insecticidas. Los científicos descubrieron además que dicho comportamiento es heredado, no es un rasgo aprendido durante la corta vida de los insectos. Se trata pues, de un asombroso mecanismo de autodefensa, adquirido mediante procesos de selección. Un rasgo que en condiciones normales supone una desventaja, puesto que las cucarachas desaprovechan un recurso alimenticio tan valioso como el azúcar, se convierte en una ventaja evolutiva clara en ambientes donde se ha tratado con estos geles insecticidas.

¿Ocurre sólo en los EEUU? Parecía que no existían evidencias claras de aparición de poblaciones de cucarachas con aversión a la glucosa en Europa. Sin embargo, estudios realizados por algunas compañías químicas sí han encontrado indicios en España, concretamente en Canarias. El fenómeno podría estar presente en otras regiones de nuestro país y explicaría por qué hay casos en los que la aplicación de geles insecticidas es del todo ineficaz para eliminar las plagas de cucarachas. De ser esto cierto, ¿cómo se puede hacer frente a este problema? En primer lugar, la rotación de productos es clave, es decir, alternar los tratamientos con diferentes tipos de geles, no sólo teniendo en cuenta la materia activa, sino también los componentes alimenticios de la matriz del cebo. Por otro lado, diferentes marcas comerciales están sacando ya al mercado geles insecticidas diseñados específicamente para evitar el rechazo.

Recuerde, si tiene una plaga de cucarachas en su vivienda o negocio, contrate los servicios profesionales de Biodal Control Ambiental, empresa especializada en eliminar cucarchas en Madrid.